Integrantes del Club de Adultos Mayores Jorge Ibar Bruce de Puerto Aysén participan desde agosto de 2026 en un programa orientado a reforzar el autocuidado, la prevención y la participación social. La iniciativa, denominada “Saberes que protegen: Educación preventiva para personas mayores”, es financiada por el Gobierno Regional de Aysén mediante el FNDR 8% y se desarrolla en la sede de la organización.
El proyecto contempla encuentros dos veces por semana. En esas jornadas, las personas mayores realizan actividades que combinan movimiento, ejercicios destinados a mantener activa la mente y contenidos básicos de educación preventiva en salud. El trabajo busca entregar herramientas prácticas para desenvolverse con mayor seguridad y fortalecer la autonomía de quienes participan.
Entre las materias incorporadas se encuentran la prevención de caídas, la movilidad segura y la adopción de hábitos saludables. Las sesiones también incluyen aprendizaje sobre la toma básica de signos vitales, de modo que los socios puedan familiarizarse con procedimientos vinculados al cuidado de su salud cotidiana.
- Frecuencia: dos encuentros semanales en la sede del club.
- Contenidos: actividad física adaptada, estimulación mental, prevención de caídas y autocuidado.
- Duración: el programa se extenderá hasta marzo de 2027.
La ejecución está a cargo de un equipo integrado por las profesionales de Kinesiología Cris Vásquez y Andrea Manquegual, junto con la profesora de Educación Física Claudia Aliste. De acuerdo con la descripción de la iniciativa, su labor consiste en acompañar a los participantes durante las actividades y orientar los ejercicios vinculados con el movimiento, el aprendizaje y la convivencia.
El programa continuará hasta marzo de 2027. Durante ese periodo, el club busca sostener un espacio cercano para que sus socios desarrollen capacidades de autocuidado, reduzcan riesgos asociados al envejecimiento y mantengan una participación activa en su comunidad. Las actividades se realizan en la sede de la organización, sin trasladar a los participantes fuera de su entorno habitual.
La coordinadora del proyecto, Gladys Zúñiga Yáñez, vinculó la iniciativa con la necesidad de contar con espacios comunitarios donde las personas mayores puedan reunirse, aprender y realizar actividad física. El financiamiento regional permite mantener las sesiones y el trabajo del equipo profesional durante el periodo de ejecución definido para el proyecto.